La inauguración de la exposición “Cincuenta Años después, del artista Manuel Rodríguez Velásquez” contó con la participación de personalidades relevantes del gremio artístico, amigos cercanos del expositor y amantes de las artes visuales en general.
San Pedro Sula. Con una propuesta artística inigualable, el pintor hondureño Manuel Rodríguez Velásquez regresó a su país natal para poner de manifiesto su talento una vez más, pero en esta ocasión, en la Galería Nacional de Arte (FUNDARTE) de esta ciudad.

35 piezas en diferentes formatos y temáticas, en las cuales predomina el costumbrismo hondureño en colores sepia, integran la amplia colección de las obras del maestro Rodríguez Velásquez.


Admirado como uno de los artistas hondureños destacados y condecorado como parte del patrimonio cultural del país, su estilo de realismo contemporáneo parece capturar la esencia especial del sujeto, comunicando emociones y entregándole al espectador una visión poderosa de la travesía de la vida.

Durante la inauguración del evento, Rodríguez Velásquez reveló a los asistentes algunos detalles de sus inicios como artista plástico, y sus amigos más cercanos compartieron varias de las anécdotas más relevantes que recordaron junto al pintor, que después de 14 años regresó a Honduras para fascinarnos con su trabajo talentoso y cautivante.

El legado de Manuel Rodríguez Velásquez trasciende hasta su hijo, Christopher Barake, quien acompañó a su padre en el viaje desde los Estados Unidos de Norteamérica, en donde residen, para compartir su linaje creativo con 4 piezas de su colección que pueden admirarse en los amplios salones de FUNDARTE

“Una de mis obras va a permanecer aquí en calidad de donativo; todo con el propósito de apoyar la Galería Nacional de Arte”, expresó el maestro, no sin antes agregar que la exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo 12 de junio.
Por: Dayana Ortíz / Fotografía: Reynaldo Carranza
