San Pedro Sula. – Fue un enlace lleno de encanto que enamoró a todos los invitados…así fue la increíble noche de José Javier Zúniga Padilla y Rocío Alejandra Verdial Pascua, donde la prioridad de los novios fue disfrutar de momentos únicos e inolvidables con sus seres queridos.
El paso del tiempo ha demostrado su solidez y romántica complicidad ilimitada, José Javier y Rocío, han forjado su relación durante varios años, recibiendo en el transcurso la más grande bendición, a su pequeña hija Rafaela Mercedes.
La pareja radiante era la imagen de la felicidad conyugal, cuando se tomaron de la mano y se miraron con adoración para dar el “Sí, quiero” definitivo en un enlace religioso celebrado en la Parroquia Santa Cruz, donde el párroco bendijo su unión.
Y una vez terminada la ceremonia, acompañados por su círculo social y familiar, José Javier y Rocío, se trasladaron a uno de los salones del Centro de Convenciones del Hotel Copantl, que fueron revestidos de una atmosfera llena de romanticismo. Mezclando la belleza natural de la estancia con una ambientación exquisita diseñada bajo la organización y decoración de Gerardo Trejo.
Los novios aportaron su toque más personal confiando la elaboración del pastel de bodas a Signature cakes, continuando su mágica noche con un fantástico banquete y una celebración completamente inolvidable.

Pero la máxima emoción llegó durante el brindis por la felicidad de los nuevos esposos, fue el padre de la novia, Joaquín Edgardo Verdial Bográn quien alzo su copa para brindar por la felicidad de los recién casados, a la que se sumaron los padres del novio, José Javier Zúniga Díaz y Rina Mercedes Padilla Gáleas, Lourdes Lucila Pascua López (madre de la novia) con su esposo Giorgio Picco, Victoria Paz de Verdial, los padrinos, Salustiano Argueta y Rosario Zúniga, y el resto de la familia e invitados.
Y fue al ritmo del tema “Tu vida mi vida” de Fito Páez, esta pareja de enamorados ingresó la pista para bailar su primera canción como esposos, al que se sumaron los padres de los contrayentes.
La romántica magia entre los recién casados los llevó a lucir en infinita conexión sus elegante outfit nupciales, mostrando un estilo personalizado que se dejó palpar desde el primer vistazo.
Rocío se decantó por un modelo exclusivo de la firma ucraniana Vladiyan Royal Dresses, una pieza diseñada en tul con mangas largas y escote ilusión, el corpiño rebordado de encaje floral y una amplia falda de caída perfecta, que conjuntó con su velo catedral. El hermoso bouquet brindó el toque glamuroso a su imagen de novia enamorada.
José Javier no se quedó atrás, su porte indiscutible de elegante caballero lo llevó a elegir un moderno Tuxedo conjuntado con camisa blanca de etiqueta, zapatos de charol y un prendido en la solapa a tono con la apuesta floral, cumpliendo con la etiqueta de gala…impecable.

La velada superó las expectativas, entre momentos emotivos, en los que los sentimientos de amor, amistad y familia brotaron sin cesar en un ‘sí, quiero’ de ensueño, combinando la alegre música y la amena patica con el refinado catering de la casa.