San Pedro Sula.- La gran noche de gala al Premio Quetglas 2017 hizo alarde a sus “héroes anónimos” decorando el hermoso salón Palestina del Club Hondureño Árabe con capas en tonos, rojo, negro y azul, personificando así los trajes de los más conocidos superhéroes de la reconocida revista de comics Marvel, en las elegantes sillas Tiffany.
Olga Manuela Zelaya fue la ganadora en la IV Entrega del Premio Quetglas 2017, reconocimiento que la Fundación Obras Sociales Vicentinas (OSOVI), entrega haciendo honor a la generosidad hecha persona, bajo el lema: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”.

Olga, considerada como la heroína para los niños discapacitados de su comunidad y de la Organización sin fines de lucro Casa Ayuda, fue una de los cuatro finalistas de la gala, donde Milton Fonseca, Raúl Lazo y Rafael Domínguez, compartieron con ella el memorable reconocimiento.
Teniendo como maestra de ceremonias a la licenciada Tesla Callejas, el evento inicio puntualmente dando paso al grupo Tiara, que fascinó a los invitados de la noche con un amplio repertorio de melodías católicas.

El orador especial del programa fue el alturista Chester Thomas, ganador del premio Quetglas 2016.
Dejando como mensaje la perseverancia y entusiasmo para lograr las metas y objetivos en la vida, cada una de las historias de los finalistas fue brevemente reproducida en vídeo, para después hacer entrega de una medalla de reconocimiento y la cantidad de $1,000 a tres de ellos, mientras que la ganadora del Premio Quetglas 2017, doña Olga Zelaya, recibió $2,000.




Jesús Canahuati, representante de la Fundación OSOVI, brindó su discurso destacando la gratitud merecida por todos aquellos que ponen su empeño para ayudar al prójimo con amor, humildad, bondad, entrega, gratitud, compromiso y generosidad incondicional, cualidades que busca el premio Quetglas cada año en los ganadores.
Por: Dayana Ortiz


