San Pedro Sula. – Parecen hechos el uno para el otro. Al mirarse, comparten extrema complicidad y un romanticismo mutuo imposible de olvidar. Carlos Eduardo Medina Pineda y Ligia Renee Cruz Estrada, decidieron unir sus corazones luego de 11 meses de noviazgo, en una ceremonia inolvidable que los llevaría a culminar su historia con un mágico enlace, que tuvo como escenario los elegantes salones del Centro de Convenciones del Hotel Copantl, en esta ciudad.


La ceremonia de esponsales estuvo presidida por el apóstol Misael Argeñal, quien los declaró unidos en matrimonio en presencia de sus padres, el carismático Carlos Eduardo Medina y Alejandra María Pineda Ayala; y los reconocidos médicos Danilo Cruz y Ligia Estrada.

Con una romántica e impresionante complicidad, los novios disfrutaron de su mágica noche en compañía de sus selectos invitados y en especial, de sus padrinos de bodas, Juan Carlos Escobar Martínez y Maricruz Pineda Ayala, tíos del novio.
Lugo de la ceremonia religiosa, como escenario predilecto los salones Emperador abrieron sus puertas para recibir a los selectos invitados en una fiesta postboda enmarcada en la más pura esencia de los gustos de los novios. Al son de “Perderme con Tigo” en la voz de Bacilos, los recién casados ingresaron a la pista para realizar el primer baile como esposos, acaparando todas las miradas, iniciando así el protocolo nupcial.
Carlos y Ligia se enfundaron en sus outfit nupciales personalizados para protagonizar su gran noche de bodas. Ella se decantó por la elegancia indiscutible al lucir sumamente encantadora en su diseño corte sirena ceñido al cuerpo, sin mangas, escote acorazaron y velo de estilo catedral.
Por su parte, Carlos eligió un smoking oscuro, de solapas asedadas, conjuntado con camisa blanca de etiqueta, zapatos de charol y una rosa en la solapa a tono con el bouquet de su amada ¡como todo un caballero!
La máxima expresión del estilo romántico resplandeció para Carlos y Ligia en un espacio cargado de encanto, entre iluminación tenue, velas y flores naturales, mezclado con la belleza de la estancia, una ambientación exquisita diseñada por Susana Prieto, de la mano con Jackie Cabrera y la planeación y organización de Irela Pérez.
Fue una velada más que especial, que permanecerá en la memoria de Carlos y Ligia, que con su estilo indiscutible continuarán escribiendo la historia de sus vidas…
Fotos El Diario HN













