San Pedro Sula.- Lo más bonito de una boda es que refleje la personalidad de los novios y que se les vea relajados y felices. Cuando Merlin y Francis iniciaron su mágica relación, nació la necesidad de forjar su noviazgo en un romántico “sí, quiero”. Se trata de una boda sencilla, romántica y absolutamente ¡única!

La pareja apostó por un enlace de mañana e íntima, que además vistió en un estilo vintage impecable con pinceladas rusticas….toda una creación de Lidabel Mena y su equipo de Acontecimientos, que en el precioso jardín del Hotel y Club Copantl marcó el paso de los novios hacia el altar. Variedad de girasoles, hortencias, baby breat y astromelias, adquirieron un protagonismo especial en la propuesta de la ceremonia civil y religiosa que ofició el pastor Andrés Hernández.

En la decoración también destacó un aire fresco y desenfadado donde se presentaron en juego los imponentes tonos cálidos y colores vivos. Destacaron detalles del escenario, tales como troncos de madera y pacas de heno que acentuaron la temática acertadamente elegida por los novios… ¿El resultado? Una decoración fascinante, personalizada y ¡mágica!

Dando lo mejor de sí mismos, esta pareja de enamorados consiguió brillar con luz propia en la celebración de una boda única que culminó con el desayuno nupcial compartido entre familiares y amistades procedentes de varias ciudades del país. El resultado de todo lo capturó a la perfección el equipo fotográfico de Juan Carlos Castejón, gracias a un trabajo excelente y lleno de detalles en una mañana repleta de amor y felicidad: ¡el “Sí, quiero” de Merlin Velásquez y Francis Ponce!…
Por: Dayana Ortiz
Fotografías: Juan Carlos Castejón






