San Pedro Sula.- Todo empezó en octubre de 2011, en la universidad, mientras Rafael era catedrático de Astrid en la facultad de psicología. Casi en seguida se compaginaron a la perfección y aunque él jamás imagino que esa preciosa amistad culminaría en matrimonio, la idea si rondaba por la cabeza de ella. Con el tiempo estos sentimientos derivaron en algo más, hasta que definitivamente se dieron cuenta que estaban locos el uno para el otro.

Aunque hacía tiempo que a los dos les asaltaba el deseo de dar el siguiente paso y celebrar su amor con todos sus seres queridos, fue Rafael quien finalmente lo propuso. Fue una pedida de mano preciosa, muy íntima y original, puesto que eligió colocar la sortija de compromiso en uno de sus postres favoritos: Un McFlurry; todo, en un lugar muy especial para Astrid, El Portal de Las Carnes. Pero no terminó la sorpresa justo después de la gran pregunta que, por supuesto, ella respondió con un “sí, quiero”.

Durante los preparativos del gran día, los novios estuvieron buscando qué lugar estaría a la altura de un momento tan importante en sus vidas. Querían que fuera una boda inolvidable, en un entorno conservador y muy elegante. Un espacio idílico dónde compartir increíbles recuerdos con la familia más cercana y sus amigos íntimos.

Por esta razón, cuando visitaron el Salón Mediterráneo, situado en el Club Hondureño Árabe, ambos no pudieron evitar que la amplia sonrisa los invadiera ¡Lo habían encontrado! Era perfecto, tal como se lo habían imaginado. En ese mismo instante bloquearon la fecha. No hacía falta buscar más.

Cuando llegó la gran noche, todo fue mejor de lo que habían pensado. Risas, lágrimas, abrazos… Y con la gran suerte de celebrarlo bajo una preciosa luna acompañada de un clima estupendo. El escenario perfecto para poder captar cada uno de los magníficos momentos que se vivieron.

Ella escogió un hermoso vestido diseño exclusivo de la casa Allure, destacaba por el bonito encaje que predominaba en el cuerpo del diseño, combinado con una delicada falda de tul. Cuidado hasta el mínimo detalle con un acabado de fina pedrería rebordada en su espalda y una larga cola con botonera.

Lo complementó con un cinturón de cristales que daba ese toque dulce al conjunto y el fascinante bouquet de novia en cascada que Doris García elaboró especialmente para ella. Briddie Zoar realzó naturalmente sus facciones y el peinado de Sonia Hércules le puso el toque final a su look nupcial. Él, en cambio, se decantó por un look más clásico, puesto que su smoking oscuro diseñado a la medida, lo hizo lucir como todo un caballero de amplia y enamorada sonrisa.

Una vez terminada la emotiva ceremonia que tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora de Suyapa, se dirigieron hacia la recepción y banquete post nupcial. Doris García fue la encargada de la decoración, inspirada en las hermosas ideas de la pareja, mientras que Irela Pérez planeó y organizó al dedillo toda la celebración, que además propuso un menú original con platillos exquisitos que se sirvieron.

Gracias al espectacular trabajo de Samuel Romero y el lente fotográfico de Farah La Revista, nuestros seguidores tienen la oportunidad de percibir en cada una de las imágenes las sensaciones que se vivieron durante la mágica noche de Rafael Mejía y Astrid Valle…un enlace original con ¡Mucha personalidad!
Por: Dayana Ortiz
Fotografías: Samuel Romero








