San Pedro Sula. Los niños y adolescentes que padecen de enfermedades terminales y residen fuera de esta ciudad, ahora tienen una alternativa para suplir sus necesidades de hospedaje, alimentación, apoyo emocional y espiritual.
La “Fundación Pequeños Guerreros” inauguró una casa hogar ubicada en la colonia Jardines del Valle, en donde quienes lo requieran pueden estar todo el tiempo que sea necesario.
Desde el año 2014, la “Fundación Pequeños Guerreros” brinda cuidados paleativos y albergue a los menores que padecen de enfermedades terminales y con el nuevo proyecto se pretende contribuir con los pacientes que residen en el interior del país para que no abandonen su tratamiento.
Aunque por el momento la fundación sólo tiene espacio para internar a 4 niños y un acompañante, se espera en un futuro cercano tener su propio albergue y poder beneficiar a más pequeños.
Durante la inauguración se realizó un minuto de silencio en honor a los niños fallecidos. Durante su intervención, Alfonso Balmaceda, presidente de la fundación brindó palabras de agradecimiento a los presentes por el apoyo a la noble fundación.
Los miembros de la junta directiva realizaron junto a los patrocinadores el brindis para celebrar el inicio del nuevo proyecto, además de entregar una placa de reconocimiento a los patrocinadores: Felipe Antonio Gonzáles, Elizabeth Solano (SICARGA de Honduras), Guadalupe Sánchez (CEPUDO) y Roberto Calderón (Club de Pesca del Caribe).
Descongestionar la sala oncológica del hospital, para que ingresen otros niños y puedan empezar su tratamiento, además de ayudar a los padres de los niños que vienen de lejos a regresar a sus lugares de origen y brindarles apoyo económico para la realización de exámenes, son algunos de los objetivos de la “Fundación Pequeños Guerreros”
“Es un proyecto que da mejor calidad de vida y, aunque suene un poco difícil, se dará completa dignidad a los pacientitos que viene a recibir sus cuidados paliativos terminales”, aseguró la doctora Marta Eliza Paz, vice-presidenta de la fundación.
Para Marta, al faltar un niño en estado terminal en la sala de oncología pediátrica del hospital Catarino, da la oportunidad a otro niño que viene de fuera a no ser regresado a su pueblo por falta de espacio.
Los cuidados consisten en aliviarles el dolor, los síntomas obvios como deshidratación y muchas situaciones físicas, además de la parte emocional, psicológica y espiritual.
Si usted, apreciable lector, desea colaborar con la “Fundación Pequeños Guerreros”, puede hacerlo al No. de cuenta BAC 730299241, o presentarse a las instalaciones en la colonia Jardines del Valle, 10 calle casa # 180.
Por: Dayana Ortiz