San Pedro Sula.- María José y Jesús Eduardo soñaban con formalizar su unión de una forma representativa y muy personal, puesto que se conocieron 5 años atrás y poco tiempo después iniciaron una romántica relación de noviazgo que culminó en un “Sí, quiero” fascinante y muy divertido, reflejando en su reportaje nupcial el amor y encanto de su gran noche de bodas.

La decisión de pasar por el altar de la iglesia Nuestra Señora de Suyapa, donde el padre Fernando Ibañez hizo efectiva su unión, fue mutua, puesto que cuando un amor es de verdad, ¿qué mejor forma de rendirle homenaje?


Las contemporáneas y sobrias remodelaciones del salón Jordán del Club Hondureño Árabe, se convirtieron en el escenario perfecto del banquete y fiesta postboda que contó con la planeación y organización profesional de Irela Pérez, que de la mano con el talento decorativo de Susana Prieto, lograron engalanar cada espacio entre agapantos y hortensias blancas, rosas nude, astor baby y verdes follajes que armonizaron tonalidades cálidas y pinceladas doradas, creando una atmósfera repleta de detalles y romántico glamour.

Y es que el objetivo de su cita nupcial era celebrar su unión y pasarlo bien en compañía de sus seres queridos. Así, la recepción fue emotiva desde el principio con la entrada enérgica de los novios al compás de “Caminar de tu mano” y la animación de Dj Blanco ¡inolvidable!

Jesús Eduardo preparó una propuesta irresistible para su esposa: montó una presentación especial donde demostró una vez más su talento artístico al cantarle a la chica de sus sueños “Brillas”, una melodía que sin duda alguna transmitió sus más profundos sentimientos a ella, quien reaccionó muy emocionada al ser la protagonista de ese mágico instante.

Los novios coincidieron bastante en la elección de sus outfit nupciales, consiguiendo un perfecto equilibrio de estilos. Haciendo referencia a la tradición de lo antiguo, lo nuevo y lo usado, María José incluyó en su bellísimo ajuar de novia unas perlas antiguas que la diseñadora hondureña bordó delicadamente en el cuerpo de su vestido; como nuevo: la fina bisutería de Swarovski que lució y lo usado compartió protagonismo con sus cómodos y bellos zapatos ¡sencillamente perfecta! El maquillaje y peinado de la experimentada Irma Rodríguez, definieron sus finas facciones complementando su encantadora imagen. Jesús Eduardo no se quedó atrás. Apostó por un tradicional smoking oscuro, mostrándose como todo un galán en su mágica noche de bodas.

El refinado ambiente y estilo de recepción, la complicidad de los novios de la mano con Farah La Revista, pero sobre todo, las emociones a flor de piel y el insuperable romanticismo de esta pareja de enamorados, fueron el claro reflejo de uno de los enlaces de ensueño más relevantes en esta temporada, donde María José Galo Rivera y Jesús Eduardo Jiménez Faraj, concretaron el “juntos para siempre” en lo que la vida unió y el amor selló….
Por: Dayana Ortiz
Fotografías: Samuel Romero









